martes, 25 de octubre de 2011

Los secretos mejores guardados del Indie Español.


Revitalizante. Esa sería la palabra perfecta para definir el programa de hoy. Desde La voz en color os presentamos a los secretos mejor guardados del indie español. Grupos muy por encima de las posibilidades que algunos los quieren dar, y analizamos los posibles motivos de esta situación. Dicho esto, examinamos la tradición española de no apoyar y cubrir lo suficiente a grupos de pop y de rock los cuales escriben canciones en Inglés. En definitiva, un programa conceptual donde hemos hablado claro sobre dónde está el germen y la autenticidad del verdadero significado de la cuasi extinta escena alternativa española y cómo ha sido su, al parecer, colapso.
No han faltado tampoco guiños y homenajes como el que hemos hecho a "La buena vida" y a "Australian Blonde", conformando una de las mejores horas musicales que puedas tener en esta semana.

Esperamos que os guste.

El equipo de La voz en color.

No os olvideis de comentar!

Ir a descargar

martes, 18 de octubre de 2011

El Baile de principio de Temporada



El inicio de nuestra segunda temporada ha comenzado, y lo hemos hecho bailando. Recreando nuestro propio baile ideal de fin de curso colegial. Como siempre ha habido  de todo y muy bueno; rock, pop, electrónica o garage. Lo que está claro, es que tanto Álvaro Cobarro, como Luis Torrijos y Santiago Otero han pasado un rato divertidisimo y nos han explicado algunas de las claves a tener en cuenta para la presente temporada que acaba de comenzar. Desde la voz en color os animamos a escuchar el inicio de esta nueva temporada cargada de sana ambición y ganas de hacerlo bien.  A buen seguro os prometemos una hora en la cuál su sala se convertirá en la pista de baile más especial, selecta y exclusiva, diseñada únicamente por y para ustedes. Por nuestra parte, decir que continuaremos intentando traeros los mejores contenidos y artistas a tener en cuenta. Esperemos que os guste tanto el inicio como el desarrollo de esta nueva e ilusionante temporada.


Ir a descargar

jueves, 22 de septiembre de 2011

The Strokes, Benicassim y yo.


Se ha escrito mucho, Han corrido ríos de lenguas (¿sucias?) sobre ello, han habido opiniones ligeras, opiniones críticas o incluso justas. Algunos parece que repentinamente han descubierto el arte de criticar aun no estando en posición ni usando parámetros válidos. Otros muchos, como nosotros, sabemos toda la verdad sobre The Strokes en Benicassim.

Se consolidaba la noche en Benicassim y en el recinto de conciertos no cabía un alfiler apenas media hora antes de la actuación. Muchos de los asistentes oscilábamos entre la espectación y el nerviosismo trascendental de ver al grupo de nuestra época por excelencia. Otros simplemente reían. Cuarto de hora más tarde comenzaron a proyectarse los primeros motivos luminosos del escenario. 11 años después los había. "No hay un escenario pequeño, ni un universo entero desprendido de la fosa séptica e industrial NY serigrafiado en nuestras mentes, ni en las suyas. La mayoría de toda esta gente no tiene ni idea de lo que significó que Dylan finalmente accediera a entrar en la factory a ser filmado, ni de que Television miraran a los 70's con la misma simpatía que un padre observa soplar las velas de cumpleaños a su hijo", pensé yo. Mientras tanto, ellos simplemente reían.

Minutos después la retirada del último probador de sonido, antecedía la mejor hora y cuarto de una vida, al menos como melómano. El escenario se poseía de luces en formas puntiagudas rojas y naranjas, y de esa manera los ví. Se trataba de New York City Cops, se trataba de estar viendo a los Strokes en directo, y se trataba de que una vez más estaban ahí. 10 años después y Casablancas con su chupa de cuero negra, sus gafas y por supuesto su acritud. Desplegados pero compactos y por supuesto inmóviles, ejecutando con la exquisitez de la imperfección el elixir y pulpa de nuestra generación, del milenio, y de la cultura popular. New York City Cops, Reptilia, taken for a fool, modern age...todos ellos origen y ocaso de nuestra generación. Generación finalmente amputada por la cultura mosaico, la banalidad generalizada por el hecho de querer formar parte sin involucrarse, por la pose, el culto a la imagen sin incubar rastro de noción estética, y por supuesto sin tener nada que ver culturalmente a lo que acaban por inmiscuirse, prostituyendo la última gran escena musical. Mientras tanto, ellos simplemente reían.

No obstante ellos aquella noche estaban ahí, postrados en el tiempo y espacio, la imagen de Julian Casablancas perpetuado en mi retina como el puente. Su voz, posición e hipertérrita mirada tupida, supuso mi puente hacia lo verdaderamente efímero.Hace más de una década que ellos devolvieron el rock a la juventud, al arte y a la calle.Un paradigma musical y estético llevado a cabo en una década y cuatro discos de perspicacia, originalidad, espontaneidad y una congelada mirada atrás personificando para sí el grito de ruptura entre las bambalinas obsoletas y mil veces descorchadas del rock de entonces (anterior a ellos), y el sucio sótano, la voz refrigerante y sobre todo la inquietud que junto a ellos trajo la última década. Sus canciones fueron ejecutadas con la misma precisión que siempre, ni más ni menos. No movió ni un dedo más del que había movido en un escenario durante su trayectoria. Llegados a este punto, su imagen imperturbable congelaba la sensación de que nada había cambiado en ellos. La corriente que ellos habían creado habría muerto mientras ellos comunicaban su defunción jugando a crearla de nuevo, como si nada hubiese ocurrido y todo eclosionase aquella noche. Podría ser que eso fuera lo que nos quisiesen relatar: Esta subcultura, generación, corriente o como quieran llamarlo se ha echado a perder en el momento en que ella se ha dado cuenta de sí misma y en el momento en el que se fuerza. Ellos entonces la hicieron posible y se mostraron ajenos a su involución.

Después de una hora y cuarto, el grupo abandonaba el escenario con Julián Casablancas arrojando su guitarra al suelo. No hubo despedida, ni saludos, ni una mueca de agradecimiento porque no tienen que dar gracias a nadie. Solo hubo algo que gran parte del morboso público que allí habitaba nunca llegará a comprender, y no es otra cosa que Los Strokes y la cultura a la que aquellos que los critican llegaron tarde, mal y nunca. Mientras tanto siguen riendo.

viernes, 3 de junio de 2011

Una tarde de cine


Son muchas las películas que tienen una buena Banda Sonora, pero una de las más remarcables es la simpática pero profunda Forrest Gump. Hoy en La voz en Color le hemos rendido un particular homenaje, poniendo una selección de algunos grandisimos temas que acompañan las aventuras del intrépido Forrest, interpretado por Tom Hanks.


No solo Forrest Gump tiene una magnifica BSO, hablamos también de Almost Famous (Casi Famosos) la película casi favorita de todos los estudiantes de periodismo que aman el Rock n Roll, una historia magnifica que nos lleva de viaje con un grupo de rock: Stillwater.


Teniendo a Luis Torrijos en las filas de LVC no podía faltar hablar de Quadrophenia film de 1979 basada en la opera rock del grupo británico The Who que lleva el mismo nombre, publicada en 1973. No solo suenan los Who, y de eso nos encargamos, de enseñaros la buena música esté donde esté, y si todo es acompañado por una agradable conversación sobre el movimiento Mod pues mucho mejor.

Eso ha sido la tarde de hoy, en la que no hemos contado con nuestro técnico Santi, que esperemos que se reincorpore el próximo jueves.

LVC os anima a comentarnos, no solo criticando o dando las gracias por descubriros música, os animamos ha explicarnos que Banda Sonora, pondrías en un programa como el de hoy, las mejores sonarán la semana que viene en La voz en Color.

También avisar de una serie de cortes en el audio, que no son culpa de nuestra falta de experiencia, el programa que se utiliza para emitir nos la tiene jurada.

Tampoco nos hacemos responsables de algún Spoiler que se nos haya escapado.

Un cordial saludo, nos seguimos escuchando!

El equipo de La voz en Color



Ir a descargar